Primera entrada desde Peru, concretamente desde Chachapoyas. Esta vez el viaje entre fronteras fue mejor, porque descubri que hay compañias de bus, como CIFA, que hacen el viaje de Guayaquil (Ecuador) a Piura (Peru) por apenas 17$ y tienen la ventaja de que ellos paran en ambos puestos de control para que firmes la entrada y la salida,... vamos, un lujo. Asi pues, cogi un bus de Cuenca a Guayaquil, otro de Guayaquil a Piura, de Piura a Chiclayo y de alli a Chachapoyas, que es donde me encuentro ahora mismo. Todo fue sobre ruedas hasta que llege, en el último bus, a Pedro Ruiz, pueblo que se encuentra a una hora de Chacha. Entonces va, se baja el chofer y nos dice: "Hay paro regional, hasta dentro de 24 horas, no pasa ningun vehiculo más allá de este punto". Mi cara, como siempre, debió de ser de película,... Al final, me junte con un grupo de locales, cogimos una mototaxi, caminamos unos 45 minutos a pie para poder cruzar el control, cogimos otra mototaxi hasta el siguiente pueblo y allí convencimos a un policia para que nos parara un coche que nos llevara a nuestro destino. Todo esto con mis maravillosos 13 kg a la espalda y un reloj que marcaba las 5am. De risa, la verdad. Pero lo bueno es que llegue sana y salva apenas a las 10 de la mañana.
Entre otros, he visitado la tercera catarata más alta del mundo, Gocta. La excursión, que duraba un total de 5 horas, era realmente bonita y lo curioso es que hasta hace 6 años, cuando vino un alemán que le vió potencial turístico, los locales sabían que la cosa estaba allí, pero a nadie se le ocurrió hacer nada con ella. Además, en sus alrededores hay unos pájaros que cuando pian, parece que digan "Ayay, mamaaa" y que tienen una bonita leyenda sorprendentemente parecida al cuento de Hansel y Gretel (aunque sin bruja). Ésta dice que hace muchos años (como siempre) una mujer que tenia muchos hijos y se vio incapaz de sostenerlos, decidió abandonarlos enmedio de la montaña. Ellos, listos a más no poder, cogieron puñados de ceniza, migas y maiz para marcar el camino y así poder volver a casa. Esto sucedió 3 veces, hasta que la madre consiguio que los niños no pudieran agarrar nada que sirviera para tal función. A los niños abandonados, a causa de comer demasiada mora, les crecieron plumas y finalmente se convirtieron en pájaros. Lo único malo de la excursión es que mi grupo era realmente lento y al final acabe jugando a cartas con el otro joven, un holandés, durante una hora esperando a que llegaran (y vaya paliza que me metio jaja). Otra cosa curiosa que me explico el chofer era que hacia poco que habían cambiado a los tradicionales paleteros (aquellos hombres que cuando hay obras en media parte de la carretera se ponen con el cartel que dice pase o pare) por jovenes paleteras, puesto que muchos camioneros molestos se bajaban del carro y se daban de ostias con los hombres, pero quien se iba a pelear con una guapa muchacha? (o al menos esa es la lógica jaja).
Otra cosa que ha merecido mucho la pena han sido las ruinas de los Kuelap, primero por las ruinas en si, y segundo porque mi grupo era genial, dos peruanos, dos americanos (a los pobres les tenia que ir traduciendo lo que decia el guia,..) y dos gallegas y un gallego. Las ruinas sorprendian (o al menos a mi) porque me imaginaba, como siempre, apenas 4 casas, y en cambio te encuentras con una ciudad que conserva 400 habitaculos de forma circular,... La historia sobretodo de la cultura Chachapoyas es muy interesante, porque esta bastante ligada a la conquista española. El caso es que los Chachapoyas fueron en esta zona los mayores adversarios de los Incas, pues ambos eran pueblos eminentemente guerreros, pero a diferencia de los segundos, ellos construian sus fortalezas con finalidad meramente protectiva, pues no se interesaron jamás por conquistar las culturas adyacentes. A pesar de que sus entradas, por ejemplo, solo permitian que una persona entrara cada vez, los incas acabaron conquistandoles, aunque se dice que jamás llegaron a ser capaces de esclavizarlos, sino que lo único que puedieron hacer fue poner supuestos "jefes incas" y construir algunas casas cuadradas en sus ciudades. Pero la gota que colmo el vaso fue cuando Atahualpa (emperador inca) instó a los Chachas a mandar toda su juventud a la guerra para que él puediera volver a intentar conquistar Cuzco. Por supuesto, esto mucha gracia no les hizo,... ¡Y entonces aparecimos los españoles! Segun una leyenda Chacha, la salvación de la opresión inca llegaría a través de unos mensajeros divinos que eran como medio caballo medio persona. ¿Y en que veniamos montados los españoles? En hidalgos caballos, claro. Así que los Chachas decidieron hacer un trato con los españoles para que estos derrotaran a los incas utilitzando los pasadizos que ellos conocian a través de los acantilados (pues era donde enterraban a sus muertos). ¿Funcionó? Sí. ¿Que hicimos después con ellos? Tras tratarlos bastante mal y echarlos de sus ciudades, decidimos quemarlas para que no puedieran volver. ¡Pero que simpáticos que eramos, ehh!
Y esto es todo, besos.
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